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Hijo de cristiano es arrojado al fuego, en Etiopía

Una familia lo ha perdido todo desde que decidió seguir a Jesús en Etiopía
A pesar de perderlo todo por Jesús, Bedru y su familia alaban a Dios en Etiopía

Cuando Bedru* era musulmán toda la comunidad lo veía favorablemente. Pero cuando decidió seguir a Jesús, él y su familia se convirtieron en ciudadanos de segunda clase y en la escoria de la sociedad en su país, Etiopía.

El cristiano y su familia han enfrentado persecución desde que los vecinos vieron una Biblia en sus manos. Los insultos se hicieron frecuentes, fueron apedreados y, finalmente, incendiaron su casa y destruyeron sus cosechas.

Persecución de niños y niñas

Rosa* es la hija adolescente de Bedru y está siendo presionada para abandonar a Jesús. «Me dijeron: Ustedes eran musulmanes, pero nos dieron la espalda cuando se hicieron cristianos». El acoso continuó: “Vuelve con nosotros o nunca te casarás”. Pero la respuesta de Rosa fue rápida y reveló lo que había en su corazón. “Le respondí: Estoy casada con Jesucristo. No te preocupes si me queda soltera, tengo un Señor que me cuida’”.

Como Rosa es parte de la única familia cristiana del pueblo, es poco probable que encuentre otro seguidor de Jesús para casarse. En contextos de persecución, las mujeres se enfrentan al riesgo de no encontrar un esposo cristiano para formar una familia y esto significa, muchas veces, abandonar el sueño de casarse con alguien que la ame y con quien pueda formar una familia feliz. En estas condiciones, muchos musulmanes radicales se sienten alentados a ganarse a las jóvenes cristianas, casarse con ellas prometiendo respetar su fe, pero terminan prohibiéndoles asistir a la iglesia. Además, las jóvenes cristianas sufren abusos emocional, físico y sexual y, en general, se ven obligadas a seguir el islam.

Cuando las niñas son las únicas cristianas de la familia, sus verdugos están en casa y suelen ser sus propios padres, hermanos, tíos y primos. Ellos mismos las encierran en casa, las entregan en matrimonio a algún religioso radical o incluso las matan para “restaurar el honor de la familia”.

Los niños y jóvenes cristianos suelen ser agredidos física y sexualmente. Son secuestrados y obligados a unirse a grupos armados, e incluso pueden ser asesinados si se niegan a convertirse en soldados extremistas. Otra forma de perseguirlos es impidiéndoles tener acceso a la escuela y a trabajos con salarios justos y condiciones de seguridad adecuadas.

Confianza en la adversidad

En el caso de la familia de Bedru, durante el incendio del lugar donde vivían, el hijo menor, que tenía menos de tres años, sufrió lo peor. “Cuando salimos corriendo de nuestra casa en llamas, la multitud agarró a mi hijo y lo arrojó al fuego. Corrí hacia las llamas y lo rescaté tanto a él como a parte de mi ganado”, testifica el cristiano.

En ese mismo instante, la familia comenzó a adorar y a levantar cánticos al Señor: “¡Rey del cielo y de la tierra! Señor, ten piedad de nosotros.» Mientras observaban la destrucción de todo lo que poseían, nada podía destruir su fe en Jesús.

*Nombres cambiados por seguridad.

Transforma la vida de los cristianos en Etiopía

Bedru y su familia son algunos de los muchos cristianos perseguidos en Etiopía que necesitan apoyo para romper los ciclos de presión y violencia. Haz una donación y permite que las iglesias creen proyectos que beneficien tanto a los cristianos como a toda la comunidad, así como la creación de pozos de agua y mucho más.

La Redacción Puertas Abiertas América Latina es el equipo editorial con más de 7 años de trayectoria en la cobertura de la persecución a los cristianos en el mundo. Publica noticias basadas en relatos directos de corresponsales y cristianos locales en más de 70 países. Nuestro proceso editorial se basa en la verificación, contextualización y evaluación de riesgos. La identidad de las fuentes se preserva cuando existe riesgo para su seguridad, sin comprometer la veracidade de los hechos.