Madre de Leah Sharibu implora por oraciones en Nigeria
Publicado el 14 May 2025

Después de siete años, muchas personas han seguido con sus vidas y han olvidado la situación de Leah y su familia, pero nosotros no. Los socios locales de Puertas Abiertas continúan acompañando a Rebecca, madre de Leah Sharibu, en Nigeria, tanto en fechas significativas como el cumpleaños de Leah, el aniversario de su secuestro y en otras ocasiones similares. Seguiremos orando y abogando por la liberación de Leah, y caminando junto a su familia, aunque sea solo espiritual y emocionalmente, hasta que Leah regrese a casa y aún después de eso.
En el último encuentro con Rebecca Sharibu en su casa, ella no se encontraba bien físicamente. Apenas podía caminar. “Con frecuencia pienso en Leah. Siempre que estoy sentada, o comiendo, o haciendo otra cosa, empiezo a pensar en ella. Hay un versículo que leo y me anima. Es del Salmo 123, que dice: ‘A ti levanto mis ojos, a ti que habitas en los cielos. Como los ojos de los siervos miran la mano de su señor, como los ojos de la sierva miran la mano de su señora, así nuestros ojos miran al Señor nuestro Dios, hasta que tenga misericordia de nosotros. Ten misericordia de nosotros, Señor, ten misericordia de nosotros, porque estamos hartos del desprecio’”, compartió.
Esperanza inquebrantable
“Tengo la esperanza de que el próximo año, si Dios quiere, ella será quien corte el pastel con sus propias manos y celebraremos juntos. Mi deseo y esperanza es que Dios haga posible que el próximo año pasemos el cumpleaños de Leah todos juntos. En el nombre de Jesús. Amén”, ora la madre de la joven cristiana secuestrada.
Rebecca comparte un recuerdo de los cumpleaños de Leah antes de que fuera secuestrada. “Lo que puedo decir sobre Leah es que es una niña muy buena. Ama la Palabra de Dios y se esforzaba mucho por no hacer nada que me enojara”, contó Rebecca a los socios locales de Puertas Abiertas.
“Hoy es tu cumpleaños, Leah. Dondequiera que estés en este mundo, estoy orando por ti. Te saludo en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Espero que estés bien. Hoy es tu cumpleaños, veintidós años, y siete años en cautiverio. Te deseo un feliz cumpleaños. Espero que algún día regreses, en el nombre de Jesús. Amén”.
“Les ruego a ustedes, hermanos en Cristo, que sigan orando por Leah y por todos aquellos que están en cautiverio, para que sean liberados. Así como Alice, una de las chicas de Dapchi secuestradas junto a Leah, que fue liberada después de siete años, y me dijo que Leah está bien, y que no debo preocuparme porque algún día regresará. Les ruego, así como hemos orado por ella día y noche, unamos nuestras manos y sigamos orando por Leah y por otros cautivos, para que Dios los traiga de vuelta con bien”, agrega Rebecca.
“En nombre mío y de toda mi familia, expresamos nuestra gratitud a ustedes por recordar siempre a Leah, por no olvidarla. Siempre se acuerdan de ella; llegó su cumpleaños, la recordaron y aún vinieron. Les decimos gracias”, concluyó la cristiana conversando con los socios locales de Puertas Abiertas que continúan acompañándola.
Apoya a los cristianos desplazados orando en el DIP 2025
La violencia de los secuestros y ataques, como el que sufrió Leah Sharibu, ha obligado a miles de cristianos a huir para sobrevivir. Tu oración es esencial para la protección y el sustento de los cristianos perseguidos. Sé parte del Domingo de la Iglesia Perseguida 2025 y únete a miles de iglesias latinoamericanas en un clamor por nuestros hermanos en la fe.
La Redacción Puertas Abiertas América Latina es el equipo editorial con más de 7 años de trayectoria en la cobertura de la persecución a los cristianos en el mundo. Publica noticias basadas en relatos directos de corresponsales y cristianos locales en más de 70 países. Nuestro proceso editorial se basa en la verificación, contextualización y evaluación de riesgos. La identidad de las fuentes se preserva cuando existe riesgo para su seguridad, sin comprometer la veracidade de los hechos.
Noticias relacionadas

¿Cómo son afectados los cristianos por las protestas en Irán?

Presión de los gobiernos aísla a cristianos en el mundo



