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Donde ir a la iglesia puede llevarte a prisión por hasta diez años

En Irán, el cristianismo es tratado como una amenaza a la seguridad nacional y los cristianos son encarcelados como si fueran criminales

Publicado el 04 Ago 2025 • Actualizado el 12 Sep 2025

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La prisión de Evin es conocida por su crueldad. Prisioneros políticos y cristianos son enviados allí

En teoría, nadie es perseguido en Irán por su religión. El gobierno ha firmado el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y se ha comprometido a garantizar los derechos humanos básicos, incluyendo el derecho a la libertad religiosa. En la práctica, la situación es muy diferente.

En Irán, el islam chiita es la religión oficial del Estado y todas las leyes deben alinearse con la interpretación oficial de la sharía (conjunto de leyes islámicas). El artículo 13 de la Constitución iraní reconoce oficialmente a tres minorías religiosas: zoroastrianos, judíos y cristianos. Se les permite practicar su fe dentro de los límites de la ley, pero con restricciones.

En lo que respecta a los cristianos, esa libertad religiosa está muy limitada y, en la práctica, solo se aplica a ciertas personas. Los cristianos históricos pertenecientes a las minorías armenia y asiria tienen permiso para realizar cultos en sus iglesias, siempre y cuando no prediquen en la lengua nacional, el persa, no tengan materiales escritos en persa, no acepten en sus congregaciones a cristianos de origen musulmán ni hablen de su fe con musulmanes.

El servicio secreto vigila que las iglesias cumplan con estas normas. Todas las iglesias que no las cumplen son cerradas, y sus líderes son arrestados o forzados a huir del país. Además, incluso los cristianos históricos sufren discriminación en muchas áreas de la sociedad. No tienen permitido trabajar en ciertos tipos de empleo y son tratados de forma desigual ante la justicia en comparación con los musulmanes, por ejemplo.

Por otro lado, los cristianos de origen musulmán (personas que eran musulmanas y se convirtieron al cristianismo) ni siquiera son tolerados por el gobierno. Siendo de etnia persa, se espera que permanezcan musulmanes de por vida.

Una amenaza a la seguridad nacional

De acuerdo con algunas interpretaciones islámicas, la apostasía (renunciar al islam) debe ser castigada con la muerte. Pero como las ejecuciones por apostasía traerían un enorme descrédito internacional al régimen iraní, el gobierno ha optado por una estrategia diferente frente a los cristianos conversos.

Mansour Borji, de la organización de derechos humanos Artículo 18, explica: “El gobierno actual es más pragmático que los anteriores. Quiere tener un lugar en el escenario internacional, por lo que no puede condenar a las personas por motivos religiosos. Entonces encontraron una forma intermedia: llamarlo por otro nombre.”

Ahora se dice que estos cristianos están actuando contra la seguridad nacional, porque forman parte de un grupo ilegal: una iglesia doméstica. Incluso si solicitaran permiso para formar estas iglesias, no se les otorgaría. Pertenecer a una iglesia secreta se castiga con aproximadamente cinco años de prisión, y puede llegar a más de diez años si la persona es considerada líder.

Los cristianos también son acusados frecuentemente de “propaganda contra la República Islámica o contra el islam”, lo que puede ser penado con hasta diez años de prisión. Dependiendo del juez, cualquier cosa que pueda interpretarse como un intento de evangelización puede contar como “propaganda contra la República”.

Por lo tanto, no hay libertad religiosa para los cristianos de origen musulmán en Irán. Tienen prohibido formar parte de las iglesias oficiales y solo pueden reunirse para adorar en sus casas. Sin embargo, esas reuniones también son criminalizadas por el gobierno. Así, los cristianos de origen musulmán son deliberadamente empujados a la ilegalidad por el propio Estado.

Para un régimen que se legitima a sí mismo por medio del islam, es amenazador que un gran número de personas siga a Jesucristo. Por eso el gobierno apunta especialmente contra los cristianos que lideran iglesias domésticas o hablan públicamente de su fe.

La Redacción Puertas Abiertas América Latina es el equipo editorial con más de 7 años de trayectoria en la cobertura de la persecución a los cristianos en el mundo. Publica noticias basadas en relatos directos de corresponsales y cristianos locales en más de 70 países. Nuestro proceso editorial se basa en la verificación, contextualización y evaluación de riesgos. La identidad de las fuentes se preserva cuando existe riesgo para su seguridad, sin comprometer la veracidade de los hechos.